29 diciembre, 2008

El año de la crisis.*

*(artículo para Capgros.com)
En estos últimos días del año se acostumbra hacer balance de los eventos más destacados que han sucedido. De política, de economía, de cultura y espectáculos, de deportes, etc., etc.,..

Las elecciones generales de marzo con la reválida de Rodríguez Zapatero, el sainete de la gestión de la sequía, la esperanza de Barack Obama en USA, los éxitos deportivos españoles en fútbol, ciclismo, tenis,.. Pep Guardiola. Las quiebras y estafas de Wall Street. El desmoronamiento (nunca mejor dicho) de las empresas del “ladrillo”. La inacabable lucha, revivida estos días, entre israelitas y palestinos. El fenómeno terrorista. El desbarajuste del continente maldito (o explotado), Africa: Somalia, el Congo, Zimbabwe ...

Creo que lo que más recordaremos de este año en el futuro será el desmoronamiento económico generalizado. Especialmente según como salgamos de él. La crisis. Hemos hablado de ella, continuamos hablando de ella y parece que también lo haremos en el futuro.

El gráfico del INE de la evolución del crecimiento trimestral del PIB en España y en la UE es suficientemente expresivo. Bruscamente, el derrumbe. Y el próximo trimestre, peor. Estamos ya en recesión.




No es sólo el caso de nuestro país, o de algunas zonas del mundo. Son todas las economías las que entran en recesión. Desde USA, a China, pasando por toda Europa. Quiebras, despidos, incertidumbre, desconfianza. Perplejidad por lo brusco del fenómeno. Las noticias se suceden vertiginosamente. ¿Qué está pasando?

En primer lugar, ¿De qué hablamos cuando hablamos de crisis? De la falta de crecimiento. No es que estemos mal, concretamente en los países “occidentales”, sino que lo hemos basado todo en el crecimiento, y cuando éste falla parece que todo se hunde. El incremento de la tarta permite que todo el mundo participe en su reparto, unos más que otros, cierto. Hay alegría, todos contentos.

Por ejemplo, el caso español. Si reconvertimos el cuadro anterior del INE en la evolución del conjunto de nuestra economía en los últimos años aparece un cuadro distinto.













(Elaboración propia a partir de los datos del INE)

¿Qué nos indica? En los ocho primeros años de este siglo XXI el producto español ha crecido el 31,8% respecto al que teníamos al inicio (casi un tercio más) y que en este último año parece que hemos llegado a un nuevo rellano de la renta obtenida y ahora, quizá sensatamente hasta que comprendamos mejor qué pasa, deberíamos adaptarnos a transitar por este rellano, sin descartar que podamos bajar algún escalón en el futuro.

No es lo que están haciendo todos los Gobiernos ante esta situación, ni lo que les piden, a veces irresponsablemente, sus oposiciones políticas y los medios de comunicación. Nuestro Gobierno al frente, hiperactivo, uno de los que más medidas (no demasiado diferentes) ha tomado para intentar enderezar la situación.

Nos dicen que hay que mitigar las consecuencias de la situación, especialmente a los más directamente afectados: el desencajado sistema financiero, los trabajadores que va al paro, las empresas que no pueden continuar,..., y aprovechar para sentar las bases para volver a crecer en el futuro: reconversiones, reformas estructurales,.... Cuentan, que a finales del año próximo (?). Pocas peticiones y llamadas a la asunción de responsabilidades.

Se toman medidas para que el sistema financiero no se hunda. Hace falta que la liquidez llegue a las empresas de los sectores reales de la economía, sobre todo a las pequeñas y medianas. Hay que ayudar a los hipotecados para que hagan frente a sus deudas. Que no se hunda la industria del automóvil con todo lo que conlleva. Ciudadanos y ciudadanas, ¡Consumid! Obra pública, mucha, distribuida capilarmente por medio de las corporaciones locales. Recuperemos el déficit público para que la máquina no se pare. Los ingleses, Gordon Brown, hablan del 9% sobre el PIB. Así parece que se abandonan los límites sensatos y trabajosamente aceptados, Europa, ¿diga? Veremos como acaba la financiació autonómica.

Hay pocos análisis sobre las causas. Quizás los economistas dentro de diez años publicarán estudios explicativos del hecho. Hoy por hoy, parece que se conoce bastante bien el apartado del derrumbe de la economía financiera (La codicia. Está muy explicado), pero sólo se intuyen algunas cosas sobre la economía real. Quizás también aquí habíamos construido una pirámide dónde los que iban entrando pagaban a los que ya estaban en ella. La extensión y magnitud sin tino de las actividades improductivas, por ejemplo. Parecía que no había límites para poder hacerlo todo, desde atender necesidades colectivas, o de colectivos, hasta las pretensiones y deseos, primarios o no, individuales. Cada vez con más exigencias y más altos niveles de satisfacción, o de insatisfacción. Sin tener en cuenta e imputar, todos y correctamente, los costes que esto comportaba.

Si, tenemos que procurar que el sistema no se colapse. Hemos de atender a aquellos que ante la situación estén desamparados y queden desvalidos. Pero debemos reflexionar sobre los límites, evidentes, que tenemos y definir unos programas de actuación para movernos en ellos y aplicarlos. Debemos volver a hablar de redistribución, aquí y a escala planetaria. El sálvese el que pueda puede conllevar, tras el desmoronamiento económico, el desmoronamiento social.

Cabrils, 28 de diciembre.

25 diciembre, 2008

Navidad.

Este año, cambio de registro.


Adolphe-William Bouguereau
Le lever (Levantarse). 1871
Metropolitan Museum of Art
Nueva York.
Con los mejores deseos de Paz y Felicidad.
Mataró, 25 de diciembre.

13 diciembre, 2008

A.N.V.

Dos hechos coincidentes en el tiempo han puesto de viva actualidad la presencia de ayuntamientos gobernados por A.N.V. El primero es el último asesinato por parte de E.T.A. de un conciudadano de Azcoitia que el Alcalde y los concejales de A.N.V. de aquella población no han querido condenar. El segundo, la discusión de si a los ayuntamientos gobernados por esta formación política ilegalizada pueden recibir la parte correspondiente del Fondo Estatal de Inversiones Locales.

Hacer política en el País Vasco es muy difícil, especialmente para los militantes de las fuerzas que no son nacionalistas. Sufren en carne propia el miedo y el peligro de exponer sus vidas. No pueden hacer vida normal, ni política ni, lo que es peor, personal. En determinados lugares de aplastante ambiente nacionalista los que se significan son cómo apestados y mal vistos. Es duro vivir en una sociedad que no reconoce los derechos democráticos de los que no piensan como los que mandan. Es opresión.

La presencia de A.N.V. en algunas corporaciones locales del País Vasco es consecuencia del intento de dejar alguna salida abierta a la denominada izquierda abertzale en el proceso de conseguir que allí la política sólo se haga por la vía democrática, sin la violencia que ahora les atenaza. El Gobierno socialista, y su Presidente a la cabeza, optaron por la vía de la difícil negociación frente a quienes pensaban que sólo había la dura lucha policial y judicial. El proceso no resultó por el rechazo de algunos terroristas irreductibles y ahora desgraciadamente no hay discusión de cuál es la única salida que queda por recorrer. A.N.V. ya está ilegalizada pero los electos que salieron de sus filas en las últimas elecciones municipales podrán permanecer en sus escaños hasta el final del mandato a título personal puesto que es así como se adquiere aquella condición. Los contrarios a su presencia se afanan ya para echarlos. Será difícil, sino imposible, y el Gobierno tendrá que asumir las consecuencias colaterales de su opción con el desgaste a que estará sometido. Le lloverán los ataques de los adversarios, oportunistas y desleales con el papel de todo Gobierno; de colectivos de afectados por la violencia, manipulados muchos de ellos; de ciudadanos de a pie que les cuesta entender la situación. ¿Cómo se puede justificar que un Alcalde no condene el asesinato de uno de sus conciudadanos?

Las últimas operaciones policiales contra los terroristas hacen pensar que los tienen muy controlados y que cada vez lo tendrán más difícil para continuar actuando. En el fondo del callejón sin salida en que están todavía pueden dar algunos desesperados zarpazos violentos. No hay demasiada confianza que acepten que ya no tienen nada que hacer. Todavía habrá sufrimiento en la sociedad vasca y de rebote en toda la española.

Pero los ciudadanos/as de las poblaciones gobernadas por electos de A.N.V. no pueden ser castigados por sus opciones que en su día eran democráticas. Se condenan las acciones no los pensamientos. En una situación de crisis económica también hay ciudadanos de aquellas poblaciones que la sufren y el Fondo Estatal de Inversiones Locales está pensado para ayudar a todo el mundo. Los diputados/as del PP y de ERC ayer se abstuvieron en la convalidación del Real Decreto Ley sobre el Fondo y no por esta razón los municipios que están gobernados por ellos dejarán de pedir sus recursos ni serán excluidos de los mismos. Las posibilidades de actuación que tiene el Fondo, los requisitos que se piden para acceder a él, los controles previstos establecidos no permiten pensar que se destinarán los recursos que les corresponden a otras cosas discutibles cómo puede ser continuar respaldando actividades relacionadas con el mundo violento. La oposición puede volver a utilizar esta situación de forma malévola y cínica para atacar al Gobierno y éste ha de aceptar también ese efecto colateral de la opción que tomó.

El Gobierno no se ha de acobardar. Debe volver a explicar que creyó que la opción que tomó era buena, que lo intentó y que si no lo consiguió no fue por culpa suya. Que en la actualidad actúa con eficacia como se está demostrando. Y decir sin tapujos que la izquierda siempre creerá que es mejor la difícil vía de la negociación, mientras sea posible, que la dura vía de la fuerza que es la única que siempre prefiere la derecha.

Mataró, 12 de diciembre.

11 diciembre, 2008

La economía financiera contra la economía real.

Me encontré hace unos días con Xavier S. que por oficio y trabajo conoce directamente la realidad de nuestro tejido económico empresarial.

-“¿Qué? ¿Cómo lo ves”? Pregunté.
-“¡Mal!” Respondió. “Los bancos y las cajas están rebañando la liquidez del sistema, ya que deben hacer frente a los reembolsos que tienen pendientes.” Aproximadamente, ésta fue su explicación. “Con este panorama las empresas no pueden funcionar. Les retiran el circulante.”

Reflexionando sobre la conversación comprendí mejor lo que está pasando

Nuestro sistema financiero es diferente del americano, como explicaba hace unos días el Gobernador del Banco de España, aunque analizado más detenidamente quizá no lo sea tanto. En la perspectiva de unos plazos temporales más largos, a unos meses vista, desemboca en la misma situación que las entidades financieras que han provocado la desquiciada situación internacional por la que atravesamos. ¿La causa? El excesivo apalancamiento.

En nuestro sistema no hay pasivos a corto plazo como en los bancos de inversión americanos, pero sí existe mucho pasivo interbancario a medio plazo, no de los propios clientes, sino prestado por otros bancos que se deberá devolver el año próximo o el siguiente. Y no hay ninguna certeza de su renovación (no sólo por la situación internacional, si no por desconfianza). Entonces habrá que reembolsarlo y disponer de la liquidez necesaria para hacerlo.

Los activos de las entidades financieras de nuestro sistema son mejores: Aquí no hay hipotecas basura (al menos en grandes cantidades, puesto que de “haberlas, hailas”), pero existe algo parecido y de mayor envergadura. No son negros desocupados de Alabama que no pueden pagar sus hipotecas. Aquí hay nuevos ricos que han levantado “negocios” sobre la nada, con un cierto reconocimiento social (“jaleados por la prensa salmón”), que ahora están “pinchando” y que provocan gran desconfianza en los círculos financieros internacionales e impactos negativos en las cuentas de resultados de las entidades españolas y extranjeras afectadas por sus quiebras.

Esta conjunción de pasivos ajenos al giro de sus propios clientes y la existencia de voluminosos activos de dudosa solvencia es la que obliga a las entidades financieras a prepararse para el cacharrazo que les viene. Como disponen de más tiempo que sus colegas internacionales se curan en salud rebañando toda la liquidez que pueden para poder hacer frente a los vencimientos que les vendrán dentro de poco. Los que reciben las consecuencias de esta actitud son las empresas del tejido productivo real que en unos momentos de retracción de la demanda de sus mercados ven, al mismo tiempo, recortadas las disponibilidades financieras que precisamente necesitan.

Es la economía financiera contra la economía real.

Pero, ¿El Gobierno no aprobó medidas por corregir esta situación? Si (los Reales- Decretos 6 y 7/2008), y las ratificamos en el Congreso de los Diputados. Se trataba precisamente que esto no pasara, que se mantuviera el volumen del giro de las entidades financieras para no estrangular, no ya el crecimiento, sino el mantenimiento de los niveles alcanzados de activos empresariales

Los dirigentes financieros de este país tienen una grave responsabilidad social ante la ciudadanía y se les ha de exigir cuentas. Tienen que asumir alguna cuota de resultados negativos en sus cuentas por haber colaborado entusiásticamente hasta hace muy poco tiempo en las irresponsables aventuras de algunos. ¿No están apareciendo las mismas entidades financieras en todos los derrumbes inmobiliarios que estamos viendo estos días? Ya entiendo que es difícil plantear este tema con los bancos, que en definitiva son sociedades anónimas privadas responsables ante sus accionistas, pero la mitad del sistema financiero de este país está en manos de unas entidades financieras peculiares en cuanto a su propiedad que son las cajas de ahorro, y aquí los poderes públicos tienen campo de actuación si se atreven a romper tabúes, resistencias de castas, localismos y ser valientes. La situación y los tiempos son para abandonar prejuicios y tomar decisiones atrevidas. Lo estamos viendo en todas partes. Lo hace todo el mundo, todos los países.

Mataró, 3 de diciembre.

(Traducción de la entrada publicada en www.manelmas.blogspot.com.)

06 octubre, 2008

La crisis.

Reiteradamente se dice que hemos negado la crisis. Esta afirmación se ha convertido ya en un lugar común. Ciertamente, ahora los análisis hechos en otros momentos temporales pueden parecerlo. Había un punto en el esfuerzo por mantener la confianza y había datos para ello. Algunos, pero, dirán que sólo era por cálculos políticos y electorales. Pero sinceramente, creo que a todos, incluso a los más pesimistas y agoreros, nos ha desbordado la situación.

La serie de los datos era buena. Teníamos presente el efecto “mariposa” pero no pensábamos que nos afectara tan fuerte. La caída ha sido muy súbita. “Gatillazo”. Pasa en todos nuestros países vecinos. Falta por ver qué pasará con las economías de los emergentes cuyo peso en el P.I.B. mundial es creciente.

Toda crisis comporta oportunidades. Seguramente tendremos que adaptar, o incluso cambiar si esta situación perdura y se ahonda, nuestros hábitos de producción, de consumo, de vida. Reflexionemos un poco sobre ello.

¿La “alegría” sólo se ha de manifestar en tener más y más? ¿La estética de nuestro paisaje y de nuestro paisanaje ha de ser sólo la de la hiperactividad? Elevada movilidad: automóviles, trenes, barcos, aviones. Un todas partes nuevos bloques de viviendas y espacios residenciales, naves y polígonos industriales, hostelería y restauración, ocio, tiendas y equipamientos comerciales. Esta hiperactividad, que se ve, ha cambiado en mucho nuestro paisaje no siempre para mejor.

Pero la “alegría” –para las colectividades ricas como las nuestras- no ha de ser sólo material, sino también cultural y estética. Y éstas alegrías cuestan menos en términos monetarios y de recursos económicos, es decir colectivos. Son más de producción personal e individual.

¿Podemos construir nuestro futuro sin crecimiento? ¿Nos podemos atrever a ello? ¿Lo sabríamos hacer? Todo lo hemos supeditado al crecimiento sin darnos cuenta que el crecimiento no se ha hecho a partir de mantener intacto lo que ya teníamos sumando a él nuevos bienes y servicios. Ha habido, hemos hecho, cambios respecto al pasado. Muchos. El progreso se ha producido en todos los campos de la vida: vivienda, vestido, comida, comunicaciones,… en todas nuestras necesidades. La satisfacción de las mismas y la forma de hacerlo ha cambiado mucho. Son las consecuencias del progreso. De Zara a Ikea, del móvil al e-mail, del crucero al low cost.

Podemos continuar progresando sin crecimiento. Los últimos ejemplos lo prueban. Claro, habrá redistribuciones y resituaciones que comportarán tensiones concretas en personas y grupos. Algunos serán perdedores y otros tendrán ganancias. Esto continuará siendo dinámico, como la vida. Sólo el reino mineral es estático. A corto plazo.

Mataró, 4 de octubre.

18 agosto, 2008

A la gente del PSOE.



¿Lo habéis entendido? ¿De verdad? No quiero pensar que no queráis entenderlo. ¿Volvemos a repasar el resultado de las generales del marzo pasado?



(Reparto de los escaños en el Congreso de los Diputados)

Dos territorios “particulares”, Cataluña y el País Vasco, bien, particulares desde “Madrid”. En todas partes de la piel de toro, excepto en éstas dos, no hay ningún debate sobre España. España es, y punto. Como en toda buena concepción nacionalista. Pero en Cataluña y en el País Vasco se enfrentan tres concepciones de España: La que es (minoritaria), la que no es (poco minoritaria, pero vergonzante) y la que piensa y quiere una España diferente ( Y ésta es la que gana).

Dejemos a los vascos/as que hablen por ellos. Los ciudadanos/as de Cataluña, los catalanes, ¡qué carajo!, del origen que sea, manifiestan mayoritariamente que quieren ser españoles bilingües, que quieren ser españoles que se autogobiernan, que quieren ser españoles plurales.

Probablemente estos conceptos a los ciudadanos del resto de España los son ajenos. ¿Por qué –piensan- deben calificar su gentilicio? Lo entiendo. Ellos no tienen nuestro mismo grueso de historia. No es que su historia sea más delgada que nuestra, sino que la tienen diferente (quizás, incluso, mucho más gruesa, sólo hace falta mirar cualquier libro de la materia).

Lo primero que deben hacer, pues, los socialistas del resto de España es entender con quien deben pactar: Con nosotros, los socialistas catalanes, que somos de los suyos ideológicamente pese a ser diferentes culturalmente. Nosotros queremos mantener nuestra lengua, nosotros queremos profundizar nuestro autogobierno, nosotros queremos continuar siendo la fábrica de España (en agroalimentaria, en exportación de bienes industriales, en turismo, en los servicios,...).

¿Lo entendéis? ¿Lo entendéis bien? Entonces, ¡Un euro de más para Cataluña no es un euro de menos por nadie! ¡Es un euro de más para España! Los votos recogidos por los socialistas catalanes no son para la vieja España. Son para una nueva España, depositados en usufructo en una esperanza que no hay que decepcionar y muchos menos despreciar. ¿Nos diréis que no tenemos sitio en la España del futuro?

Hace falta que lo entendáis y lo expliquéis a vuestros conciudadanos/as. Si queréis os podemos ayudar a hacerlo. En Salamanca, o en Sevilla. En Canarias y en A Coruña. Pensad que si gana la España de siempre, si no avanzamos y construimos juntos la España plural, no mandaréis vosotros. Mandará la derecha de siempre. Como siempre. De ella son los reyes.


Por cierto, no me arrepiento de no haber votado al Presidente del Congreso de los Diputados. Creo que legal y realmente es a la inversa de lo que él dice hoy.

Mataró, 14 de agosto.

09 agosto, 2008

Castilla.

¡Vamos, que esto ya se termina! La última etapa de las Jornadas. Salimos de Santa Maria la Real de Nieva y enfilamos carreteras rectas en la llanura castellana hacia el telón de fondo de la sierra de Guadarrama. Un hilo gris en medio del amarillo de los campos. Pocos árboles. Calor.

Los “empujadores”, hoy no hay que calificarles de ángeles, nos hacen ir a buen ritmo, incluso nos apresuran en el llano para mantener unido al pelotón.

El avituallamiento se hace en Martín Miguel (vaya nombre para un pueblo, pero parece que es por el que lo repobló debe de hacer ochocientos o novecientos años). Han restaurado la iglesia y nos la enseñan orgullosos. Tienen un retablo, el mayor, churrigueresco, y en un lateral otro anónimo del siglo XVI trasladado de una ermita ya desaparecida, los dos también recientemente restaurados. En los últimos años con los tesoros que hay en las iglesias castellanas se han montado las exposiciones de “Las edades del hombre” que han recorrido con gran éxito toda la geografía castellana. La pregunta que me hago siempre que me detengo en pueblos como éste es cual será su futuro dentro de poco tiempo cuando la gente mayor que ahora todavía los habita haya desaparecido. Los que estén cerca de una capital aún, pero los otros ya veremos qué final les espera.



De repente, marchando a buen ritmo, levanto la cabeza y se me presenta la silueta de Segovia con los inconfundibles Alcázar y Catedral recortados contra el cielo. Paramos a la entrada para afrontar los últimos metros de la carrera. En cuesta arriba y con adoquines, el terrible pavés de la París-Roubaix de los titánicos corredores ciclistas. Los primeros mil metros son fuertes, pero poco a poco se hacen. Molesta más la irregularidad del pavimento. Los últimos ya son llanos y ya estamos en la meta. Caras de satisfacción en los participantes. Hemos completado el recorrido y los cinco días de marcha.



Nos duchamos y cambiamos, y comemos de pie en el Polideportivo “Pedro Delgado, en honor del vencedor del Tour de Francia. En el último día, estamos en una capital, tenemos unos vestuarios formidables. Todo el mundo ya tiene ganas de volver a casa, así que pocas formalidades. Los últimos reconocimientos a todos los que nos han ayudado y a las tres de la tarde ya en el coche para atravesar media España e ir a dormir a Mataró. Ahora, con aire acondicionado y con un buen motor no es ningún problema.

En la entrada de San Esteban de Gormaz suena el teléfono, manos libres.

-“Si, ¿diga?”

-“Hola, soy Pepe Blanco…”

¡Coll… qué susto!

-“...era para comunicar que acabamos de acreditarte para el Congreso del PSOE…”

¡Una grabación!

Mañana deberé regresar a Madrid, para la sesión extraordinaria del Congreso en la comparecencia del Presidente del Gobierno sobre la situación económica y el viernes otra vez para el Congreso federal. Ir y venir.

José Félix, el fotógrafo oficial del acontecimiento, nos enviará más adelante un CD con un montón de fotografías que ha ido haciendo estos días. Tendré otro buen recuerdo de las Jornadas ciclistas Parlamentarias de este año y espero que pueda mantener la forma y las ganas, pese a la edad, para poder volver a participar en las del año que viene.



Bienaventurados los que alcanzan la cima

Porque será cuesta abajo el resto del camino.


J.M.Serrat, 1987.



Mataró, 3 de juliol.

08 agosto, 2008

Alcaldes.

En la plaza delante del Ayuntamiento de Torrecaballeros hay un monumento al alcalde Silverio de Lucas que debía ser muy apreciado por sus vecinos. En el pedestal hay grabado, si mal no recuerdo, “a su ausencia” y la escultura es sólo una sencilla silla vacía. Buen recuerdo.


En tierras segovianas hacemos un circuito en torno a este municipio y volvemos a él para el avituallamiento. Pasamos por los pueblos vecinos que tienen muestras de arquitectura románica. En la parada de Sotosalbos me escapo hasta la iglesia de la localidad que sólo tengo tiempo de fotografiar de fuera. Hacemos un buen trecho de la N-110 con una subida “lanzada” que nos deja sin aliento por llegar hasta arriba, pero es un tramo sensacional para pedalear.

En la reanudación, ruta hacia La Granja. Llegamos más temprano del horario previsto puesto que vamos raudos. Nos recibe el Alcalde en el ayuntamiento una vez ya duchados, y nos explica unas cuántas cosas de la localidad. Ciertamente es un municipio especial por su historia. Más del 95% del término es propiedad del Estado fruto de la construcción de los Reales Sitios por parte de los monarcas absolutos del s. XVIII, de los palacios a la fábrica de vidrio que todavía funciona hoy, pasando por los bosques.


El discurso del Alcalde es plenamente municipalista y me lo conozco de sobra. Pienso que tiene madera, convencido y convincente. Nos lleva a almorzar a una granja escuela dónde comemos muy bien: “Judiones de La Granja y cordero asado”. Nos obsequia con una bolsa de un kilo de estas judías gordas que no había probado nunca y que las he encontrado finísimas, supongo que hace falta saber cocinarlas bien. Podríamos haber titulado estas Jornadas de la ruta de las legumbres: garbanzos de Fuentesaúco, judías del Barco de Avila, “judiones” de La Granja.

Al atardecer, después de descansar en el hotel y de ir hasta el centro de la ciudad a dar una vuelta hasta el Acueducto y la Plaza Mayor, nos ofrece una cena “Cerveceros de España” que es uno de los esponsors de las Jornadas. Las pancartas de las salidas y llegadas así nos lo indican, como también el chiringuito móvil que nos acompaña y nos abastece de bebida refrescante en los finales de etapa. Cena tradicional segoviana maridada con cerveza. Con el embutido de entrante, cerveza “lager” que es la tradicional ligera. Con “el cochinillo” que nos sirve el mismo Cándido en persona, supongo que es ya el hijo, servido a la manera histórica con parlamento, música de dulzaina y rotura del plato incluido, cerveza extra, más fuerte. Y para los postres, pastel de chocolate, cerveza negra.

Algunos compañeros proponen salir a tomar una copa y declino la invitación. Ya no tengo la edad del compañero Paco Jiménez Araya, el joven senador de Villafranca de los Barros, que lleva ya unas cuántas noches de marcha durmiendo poco y no obstante aguanta los kilómetros encima de la bicicleta. ¡Quien tuviera veinte años!



("La nuit" de las Jornadas con Merche Coello, Carmen González y Carmen Juanes)



Mataró, 2 de julio.

07 agosto, 2008

Podium.

Me gustan las ciudades en actividad, con gente en las calles y bullicio. Pero también disfruto de ellas cuando están paradas, en reposo. Salir el domingo por la mañana del centro de la Plaza Mayor de Salamanca, seguramente llena de ruido todavía no debe hacer demasiadas horas, es una delicia. Nos despide la concejala de Relaciones Institucionales, no sé por qué razón no puede venir el Alcalde. Él se lo pierde, quizás no podía, quizás nos hizo un feo. Y por las calles todavía tranquilas de la ciudad enfilamos la carretera. (Por cierto, ¿os habéis fijado que en el escudo del Ayuntamiento de Salamanca están las cuatro barras?)

A poco salir nos desviamos por rutas secundarías dónde las vacas y los toros nos miran curiosamente detrás de las vallas cuando pasamos. Paisaje típico salmantino de campos moteados por encinas aquí y allá. Revueltas, subidas y bajadas hacen agradable el camino. El avituallamiento en Monterrubio de la Sierra, uno de los tantos pueblecitos de labradores que hay en la Comunidad de Castilla y León. Debe de haber medio pueblo para recibirnos y acompañarnos mientras reponemos fuerzas. La señora del Alcalde nos trae pasteles de la tierra para endulzarnos el domingo.

A poco de la salida, entrando en Pedrosillo de los Aires, una subida fuerte nos deja sin aliento y los “ángeles empujadores” tienen trabajo a manta. En el último reagrupamiento se decide como se repartirá el podium de la etapa y me adjudican el tercer puesto. La compañera diputada gallega Marta Estrada, que debuta en estas jornadas, es conducida en “volandas” hasta la línea de llegada. El senador José Mª Chiquillo, valenciano, aguanta el fuerte ritmo y será el segundo, y yo sacando el hígado por la boca para no ser atrapado por el pelotón que siento detrás mío a punto de cogerme con el pulsómetro pitando sin cesar por lo revolucionado que había puesto mi corazón.


En la meta de Guijuelo hace mucho calor con un sol que abrasa. No me he puesto crema protectora solar y por la tarde sufriré la “quemada” en rodillas y brazos. Nos duchamos en el polideportivo municipal. Si el primer día, en Fuentesaúco, el agua salía fría, hoy sale hirviendo. Alguien comenta que quizás se piensan que están escaldando cerdos puesto que la población es sede de una potente industria agroalimentaria de productos de ibérico.

Comemos en el mismo polideportivo un arroz preparado con más buena intención que acierto. El autocar nos devuelve a Salamanca y los que hemos venido a las Jornadas con nuestro propio vehículo hacemos el trayecto hasta Segovia. Enfilamos detrás del vehículo de Juan Luis Gordo, que es de estas tierras, y cortamos por carreteras secundarias y aprovechamos al tiempo ver el paisaje atravesando pequeños pueblos campesinos.

Cena en el hotel, como el primer día de las Jornadas en Salamanca, pendientes de la pantalla dónde se disputa la final del campeonato de Europa de fútbol. La mayoría disfrazados con camisetas de la selección siguen enfervorizados el encuentro hasta estallar en la alegría por el triunfo de nuestros. Incluso corre el cava para celebrar también el aniversario de uno de nuestros acompañantes que por lo que después sabré acabó vestido dentro de la piscina del hotel.

El día ha sido cansado: bicicleta, calor, traslado, euforia, y más vale ir a descansar que mañana habrá que volver. En Segovia es Fiesta Mayor, San Pedro, y desde la ventana de la habitación, a media noche, veo los fuegos artificiales.

Segovia, 30 de junio.

06 agosto, 2008

La cima.

Salida de Béjar. Antiguo centro textil en las estribaciones de la sierra de Gredos. Empezamos en cuesta puesto que vamos hacia El Barco de Ávila pasando por el puerto de La Hoya de 1250 m. de altura. Si ayer fuimos hacia el norte acabando en la provincia de Zamora, hoy iremos hacia el este a la de Ávila.

Suerte de los “ángeles empujadores” que ayudan a los que no marchamos hacia arriba. Primero es el simpático andaluz José Alejandro Delgado, desde la furgoneta, y después el ruso “Romel” directamente pedaleando y empujando a mi lado.

En el cruce para ir a la estación de esquí, reagrupamiento. El ex senador Pedro Rodríguez Cantero, mítico participante en las Jornadas por su marcha pese a los años que tiene, y que nos acompaña este fin de semana, ha salido antes para hacer la cumbre de “La Covatilla” que es un relevante punto de llegada en alto de la Vuelta en España, con rampas que sólo de pensar hacerlas encima de una bicicleta produce escalofríos.

La bajada es un placer, con la carretera en muy buen estado, hasta el punto que los más atrevidos sobrepasan el coche del Director de carrera, Paco Giner, que ya en el llano nos agrupa y echa una bronca a los participantes por saltarse las normas. Justo es decir que hace falta ir con un cierto orden, ya que si no los efectivos de la Guardia Civil que velan por el control del tránsito no pueden hacer bien su trabajo y que de hecho, es cierto, no hemos venido a hacer una competición sino a pasarlo bien y a no provocar quebraderos de cabeza a los organizadores.


En El Barco de Avila hacemos el avituallamiento. Este año, sólo hay frutas y bebidas isotónicas para rehacerse. Retomamos la marcha por carreteras locales que nos llevan por un paisaje muy bonito otra vez a esta población famosa por sus judías dónde está la meta final. El Alcalde de la localidad me manifiesta desconocer “l’empedrat”, la ensalada de verano con judías y verduras, supongo que allá le deben dar otro nombre.
Seguramente será la etapa más corta que haremos estas Jornadas, pero la dureza del comienzo en subida compensa la distancia recorrida.

De regreso al hotel de concentración, al atardecer, los compañeros socialistas de Salamanca nos piden que les acompañemos a la manifestación del día del orgullo Gay que se celebra hoy. ¡Hombre!, pensamos algunos, hacer actos de esta clase en ciudades tan cerradas como Salamanca ya tiene mérito y por lo tanto nos añadimos a ella. Claro que me encontré bastante fuera de lugar con los eslóganes que se gritaron durante el recorrido: “¡Soy lesbiana, castellana!”, o “¡Soy maricón, de Castilla y León!”, pero no estaba de más darles una ayuda. La manifestación acabó en la Plaza Mayor que estaba llena de ciudadanos/as que evidentemente en su mayoría debían de considerar el tema bastante extravagante. Conocí y conversé con nuestro cabeza de lista en el Ayuntamiento, Fernando Pablos, y con la Alcaldesa de Villamayor que es un pueblo vecino dónde sale la piedra que hace tan característico el color de los edificios de la ciudad.

Segovia, 29 de junio.

El olvido de cable de conexión de la máquina de fotos con el ordenador no me permite colgar las fotografías que voy haciendo. Lo arreglaré más adelante de regreso a casa.

P. S. El compañero senador
Juan Luis Gordo, también participando a las Jornadas, como lo es por Segovia y ya estamos en su casa, me ha proporcionado el cable de conexión que me dejé. Se da la circunstancia que los dos tendremos que trabajar unidos puesto que es el portavoz por el Grupo Socialista del Senado en la Comisión Mixta para el Tribunal de Cuentas. Gracias, compañero.

05 agosto, 2008

Recorriendo España.

Como hace dos años me apunto a las Jornadas ciclistas parlamentarias. El año pasado por circunstancias familiares, que ahora no viene a cuento explicar, no fui a las que se hicieron en Extremadura, pero este año sí que puedo hacerlas.

Otra vez por tierras de Castilla y León. Empezamos en Salamanca y acabaremos a Segovia. Ya podéis, pues, suponer que llevamos los mismos patrocinadores que hace dos años, aunque con diferentes colores y el mismo acompañamiento de siempre, así como la organización. Los compañeros y compañeras prácticamente los de siempre con algunas lógicas altas y bajas.

Por traerme mi bicicleta hice primero el trayecto hasta Madrid a comienzos de semana en coche y después, acabado el último Pleno del actual periodo de sesiones, ruta hacia Salamanca. Esto me permitirá ir y volver el lunes por la tarde a Madrid ya que tengo trabajo y al acabar marchar directamente a casa. El miércoles por la tarde hay Pleno extraordinario para tratar la situación de la economía, y el viernes volveré para el Congreso del PSOE.

De esquina a esquina de las Españas. Las lluvias de las últimas semanas de la primavera han configurado por todas partes un paisaje bien frondoso. Da gozo de verde y reluciente que está el campo, desde el secano de Les Garrigues hasta estas tierras de cereal de Salamanca.

Hay que encontrar carreteras poco frecuentadas, puesto que somos un estorbo para el tráfico; más bien “llanitas”, ya que no somos deportistas de nivel y algunos ya tenemos una cierta edad; además, en lugares que tengan alguna concentración hotelera por el conjunto de los que somos y que sea acogedor y atractivo. Estas tierras salmantinas reúnen los requisitos.



La primera etapa es desde Peñaranda de Bracamonte hasta Fuentesaúco. A la salida nos despide el alcalde del que me dicen que hace más de 21 años que lo es y que gobierna con mayoría absoluta. Hace fresco y enfilamos las inacabables rectas en medio del amarillo de los campos de trigo, cebada y avena. Los continuados “toboganes” hacen fáciles las bajadas y algo más costosas las subidas. Las habituales paradas para los reagrupamientos, el avituallamiento en un pueblo que no debe tener municipio propio puesto que no nos recibió nadie y la llegada a la meta, ya en tierras de Zamora, dónde ha ganado la compañera Carmen Juanes pese a que ella es diputada salmantina. Pregunto a unas vecinas que nos han venido a ver a la meta si todavía hacen sus famosos garbanzos que cuando se comían más eran conocidos como de los mejores, y me dicen que sí y si quiero me van a buscar. Se lo agradezco pero espero que nos den en el Ayuntamiento.

Nos duchamos en las instalaciones de la piscina que son bastante precarias, de hecho en la comida-recepción de pie que nos hace el consistorio aprovechamos para pedir al Presidente de la Diputación de Zamora, que había sido participante a jornadas anteriores cuando era diputado en Cortes, que les dé una subvención para mejorarlas, hecho que agradece la Alcaldesa accidental.

Descanso por la tarde y al atardecer a disfrutar de la maravillosa Plaza Mayor. De hecho, en poco tiempo, es la tercera vez que vengo a Salamanca. Siempre es un lugar para visitar.

Salamanca, 27 de junio.

09 julio, 2008

Gatillazo. ¿Viagra o reposo?.

Los datos negativos sobre la marcha de la economía caen uno detrás de otro. Ayer las matriculaciones de vehículos, hoy el índice adelantado del IPC, mañana será la subida de los tipos de interés.
En la polémica semántica de como calificar el panorama económico adelanté el término “destrempament” del que no conozco, ni he sabido encontrar, la traducción al castellano. Pero a la vista de como se va produciendo de rápido los acontecimientos creo que habremos de hablar de gatillazo, término del que desconozco la traducción al catalán.

¿Que se pare el crecimiento en general y en los países adelantados es tan malo? Para los que sufren directamente la parada: si, evidentemente. Pero para el conjunto tengo dudas. En general, colectivamente, somos ricos desde hace poco. Y así se nota en nuestro comportamiento. Sólo hay que ir a la literatura que habla de cincuenta años atrás para darnos cuenta de ello o, los más mayores, para recordarlo. Incluso los estratos más bajos de la escala social disponen de un nivel de vida que causaría sorpresa a nuestros antepasados y que son la envidia de millones de terrícolas coetáneos. Si, esto de la pobreza es relativo. Relativo respeto al entorno más inmediato, pero también relativo respecto al más lejano. La cuestión está en el reparto de la riqueza y en el nivel de solidaridad en una misma colectividad.

Volvamos al “gatillazo”. ¿Qué hay que hacer? ¿Tomar Viagra para continuar estimulados, o hacer un poco de reposo para rehacernos?

Los que obtienen beneficios más directos, traducidos en ganancias monetarias inmediatas y tangibles, nos querrían atiborrar de pastillas a todos para que ellos continuaran ganando. Ningún análisis con una visión global y menos explicar la verdad de lo que pasa. Hay que continuar proporcionando combustible a la máquina. ¡Tanto da que nos lleve recto a despeñarnos! Algunos ya se saldrán con la suya. La mayoría sufrirá, ¡Como ha sido siempre! Por lo tanto: ¡A edificar más casas! ¿Donde y a qué precio? ¡A comprar más coches! ¿Con el petróleo a 140$? ¡A cambiar de ropa! ¡Pero si ya no hay sitio en los armarios! ¡Ir de vacaciones a la Patagonia! ¿Desconociendo las maravillas de España? La rueda no puede detenerse ¡Qué no decaiga!



Hay otra salida al “gatillazo”. Aceptar que no se está continuadamente a punto y que hace falta pararse para restablecerse. Entender el momento del ciclo. Reponerse un poco de los esfuerzos, tomar conciencia de las limitaciones, reforzar el organismo para poder volver. Esto quiere decir reflexionar sobre los excesos, alimentarse de forma más sana y ordenada, bajar los latidos del corazón y mirar adelante con la vista más clara, o menos alucinada.

Y prestar atención a los miembros más castigados y más débiles. Cuidarlos. Rehacer los elementos que nos deben permitir volver a acometer con nuevas energías lo que se nos ponga por delante. Cuidado con los estímulos artificiales y más atención a las acciones que nos refresquen para afrontar sin agotamiento los retos del futuro.

Madrid, 4 de julio.

Psicosis, 1. Gobierno, 0.

Desde todos los partidos políticos que no están al Gobierno, Cristóbal Montoro (PP) en un extremo: “La crisis está en la calle”, hasta los medios de comunicación, Carles Francino (SER) en el otro extremo: “La crisis es un auténtico clamor”, al final se ha instalado la percepción que estamos mal y que vamos a peor.

¿Esta percepción es cierta? En el mundo mediático en que nos movemos si una idea se impone en el imaginario colectivo acaba siendo aceptada como cierta. Aunque no lo sea.

¿Qué se quiere decir cuando se dice que estamos en plena crisis económica? ¿Que no crecemos como antes? ¿Que los indicadores de confianza, de demanda privada, de inflación, tipos de interés del dinero, son peores que los que teníamos hasta ahora? Pues si es esto, si, estamos en crisis.

Ahora bien, ¿Y si en lugar de dejarnos arrastrar por una psicosis (para algunos muy interesada) intentamos mirarlo objetivamente? Por ejemplo, la evolución del crecimiento no en términos de comparación interanual sino en términos de crecimiento consolidado. O, la evolución del número de parados en relación al total de la población activa. O, qué está pasando a las economías de nuestro entorno en términos de crecimiento o de inflación.



Todo el mundo está de acuerdo en las causas del fenómeno que estamos sufriendo: las externas derivadas de la economía globalizada (petróleo, alimentos, liquidez,..) y las internas derivadas del estallido de la burbuja inmobiliaria. De las primeras poco se puede hacer desde políticas “nacionales”. De las segundas es preciso que el ajuste se haga por si solo y que los que hasta ahora se han beneficiado del desbarajuste asuman también los perjuicios consecuentes.

El Gobierno, atrapado por su obsesión mediática, en lugar de afrontar la situación pidiendo calma, explicando los lógicos ajustes que comporta el cambio de ciclo, estableciendo puntuales medidas paliativas para colectivos concretos, no dejándose engatusar por voces chillonas, acaba asumiendo la imagen de la crisis lanzando, uno tras otro, paquetes de medidas, algunas de ellas de cuestionable eficacia al menos a corto plazo.

Ciertamente, en el debate político la soledad siempre provoca miedo de ser incomprendido por la ciudadanía y el vértigo de quedar colgado en el vacío. Algo hay que hacer, o hacer ver que se hace algo.

Debate, con comparecencia forzada del Presidente del Gobierno, la semana que viene en el Congreso en sesión extraordinaria (puesto que estaremos fuera del periodo ordinario de sesiones que marca la Constitución) con el consiguiente reforzamiento de la imagen de la crisis (si hace falta hacer esto es que estamos muy mal). Los que han creado, mantenido y amplificado esta imagen han ganado.

Madrid, 25 de junio.

De Economía.

La última entrada que hice en este blog fue la traducción de un artículo publicado en Capgros.com sobre la situación económica. Desde aquella fecha, a comienzo del mes de junio, el tema ha ido a más. Fruto de ello fueron algunas entradas que fui publicando en mi diario habitual (en catalán) que ahora, que dispongo de más tiempo, voy a ir traduciendo. En todo caso, atención a la fecha en que fueron publicados los originales para contextualizar su contenido.

De Economía.

Era previsible que el cambio de tendencia del ciclo económico comportara un mayor protagonismo en el debate político de los temas económicos. Mientras los indicadores eran buenos poca crítica se podía hacer a la acción gubernamental y también era difícil presentar alternativas de actuación. El comentario genérico no podía ir más allá del tópico equivocado de decir que si la economía va bien es pese a la actuación del Gobierno y que si va mal entonces la culpa es sólo del Gobierno.


Ahora, con el evidente “destrempament” de la marcha de la economía: reducción acentuada del crecimiento; incremento constante del paro; subidas de precios; recorte brutal de la liquidez financiera; ... , hay material suficiente para el debate político sobre el tema económico que se coloca en el primer plano de la actualidad.


Sobre algunas imágenes de esta situación (confianza de los ciudadanos/as, acciones de protesta de sectores afectados negativamente, elevación de los tipos de interés) he hecho unos comentarios algo más largos de lo habitual en un texto que el PSC del Maresme ha colgado a su página web para que los compañeros/as tengan, no elementos de doctrina (para lo que seguramente no tengo autoridad ni académica ni orgánica), sino una herramienta de discusión y debate a partir de mis impresiones. (Si dispongo de tiempo intentaré también traducir este texto).


La semana parlamentaria, en estos temas, empezó el martes con la consideración de una moción consecuencia de interpelación del PP en relación a la subida de los precios de los carburantes que consiguió ser aprobada por unanimidad de la Cámara. La habilidad del PP fue notable, tanto en el contenido moderado de la propuesta que era perfectamente asumible, como al arrastrar a los grupos minoritarios a su posición. Este planteamiento dejó poco margen al GPS para presentar una alternativa y hubo de añadirse “in extremis” a la propuesta de los populares para no dar la impresión –con un voto en contra, y además perdido- de ser insensibles al ambiente que estos días hay a la calle. Los “contrarios” también juegan y a veces hacen goles.


De todas maneras el gobierno tiene que encontrar una salida acertada a las desazones de la ciudadanía que se manifiestan más o menos abiertamente. La recuperación de la confianza si que pasa por la actuación gubernamental.



(Peridis, en El País)

Madrid, 11 de junio.

05 junio, 2008

¿Qué se puede hacer?*

*(artículo para Capgros.com)

Es innegable el “destrempament” de la marcha de la economía española. El gráfico de la
nota del INE sobre la última evolución del indicador de variación del PIB es suficientemente expresivo.

Hace justo cinco meses
escribía, comentando el cambio de tendencia que ya se estaba produciendo, que me apuntaba a un aterrizaje suave de la economía. Posiblemente, visto hoy en perspectiva, fue un buen deseo navideño, pese a que había indicadores para la confianza. Ahora, conocidos los resultados del último trimestre del ’07 y del primero del ’08 se ve que la caída es muy brusca.

Que ha reventado la burbuja inmobiliaria es bien conocido, pero seguramente no hubiera estallado con tanta fuerza de no ser la concomitancia con la crisis financiera que nos ha venido de fuera dadas las conexiones de la economía internacional. Probablemente, de no haber sido esta circunstancia, el descenso económico hubiera sido más gradual derivado únicamente del sector inmobiliario, que se hubiera ido adecuando a su propio mercado, evidentemente hinchado, pero la carencia de liquidez que tiene el sistema financiero no ha permitido la renovación del circulante necesario no sólo para este sino para todos los sectores de la economía.

Ahora bien, cuando se comenta esta situación, que tiene todos los indicios de continuar bajando, ya sea en los ámbitos políticos, mediáticos o sencillamente ciudadanos en torno de un café, y se piden, o proponen, actuaciones, casi nadie hace referencia a las causas de la misma. Y el tema es crucial para entrever las escasas posibilidades que hay de tomar medidas para cambiarla.

En el ámbito político esto no viene de ahora. Recuerdo que cerré la tele con enojo a los primeros minutos del segundo debate que hicieron Zapatero y Rajoy en la recientemente pasada campaña electoral. Dedicaron la primera pregunta a la inflación, y ninguno de ellos, al margen de los reproches de campaña, hizo ninguna referencia al precio del petróleo y a la economía internacional. Pensé que desaprovechaban una oportunidad de oro para explicar a la ciudadanía la raíz del problema y sus propuestas, si las tenían, para afrontarlo. Esta semana, en la sesión de control al Gobierno, a una pregunta de un diputado, el ministro Corbacho tuvo que levantar la voz en su réplica lamentando el escaso rigor con qué se la hacían.

Los debates son estériles si las propuestas no dejan claro que el margen de maniobra es muy estrecho. Hace falta reiterar que ya no tenemos política monetaria ni cambiaria. El Banco Central Europeo mantiene su obsesión por la situación inflacionaria que nos afecta a la vez, con el precio del petróleo subiendo sin cesar. El tipo de cambio del euro respeto al dólar no favorece precisamente la expansión hacia nuevos mercados y la atonía general de la demanda interna (europea) tampoco ayuda.

Queda el recurso a la política fiscal y presupuestaria. Estimular la demanda rebajando la presión fiscal ya se ha hecho en la medida que es posible, los famosos 400 euros (los EE.UU. han hecho una cosa parecida). Tenemos margen suficientemente en el bajo nivel de endeudamiento para no sufrir por el superávit si no lo hubiera, incluso si hace falta hacer déficit. No podemos estimular el sector de la construcción que necesita un fuerte adelgazamiento, tanto de precios como de actividad puesto que esta es insostenible.

¿Entonces? Hay que girar la vista hacia Europa y hacia el mundo. En este sentido tiene especial relevancia el manifiesto que lanzaron hace una semana antiguos responsables de la Comisión Europea y antiguos Primeros Ministros y Ministros de Finanzas de estados europeos: Delors, Santer, Schmidt, d’Alema, Jospin, Lipponen, Persson, Rasmussen, Rocard, Daianu, Nuder, Quinn, Lambsdorff: “
Las finanzas locas no nos deben gobernar” con el expresivo subtítulo de “Es urgente constituir un comité de crisis europeo para aportar respuestas sólidas a la crisis actual de las finanzas”.

Mataró, 29 de mayo.

26 mayo, 2008

Arrancada lenta.*

*(artículo para Capgros.com)

La legislatura que acaba de empezar no arranca. Me lo dijo un diputado: “Esto no empezará hasta el septiembre, después de los congresos de los Partidos”. Tiene razón, estamos en una situación de impasse que a muchos nos hace estar impacientes por la escasa actividad. Los resultados electorales dibujaron un nuevo panorama para cuatro años que los partidos, especialmente aquellos que no han visto cumplidas sus expectativas, o aquellos que han tenido un revolcón, tienen que interpretar (correctamente, o no) para establecer su posición de ahora en adelante.

A comienzos del verano, PP, PSOE, PSC, ERC, CIU, IU harán sus procesos congresuales. El PNV tiene sobre la mesa qué hacer con el hoja de ruta anunciada hace tiempo por el lendakari Ibarretxe.

El Partido Popular se debate intentando romper la dinámica diabólica en que estaban metidos desde el marzo del 2004. Da la impresión que Rajoy quiere cambiar el rumbo, pero que esta intención es fuertemente contestada por los sectores más duros de la derecha española apoyada mediaticamente por la emisora de los obispos y por la prensa del “sindicato del crimen”. Cada día son noticia por la tormenta que están atravesando. Veremos si el Congreso en Valencia consigue consolidar algo. Algunos indicios en estos primeros días pueden hacer presumir cambios: la nueva dirección del grupo parlamentario, las primeras intervenciones de algunos de sus miembros, sobre todo la actitud esta semana con el tema del atentado que costó la vida a un guardia civil. Al Gobierno y al GPS les interesa saber el resultado, puesto que de él dependerá si hay posibilidades de concluir algunos acuerdos que serian necesarios para avanzar en algunas cuestiones importantes, o por el contrario volveremos a una legislatura a cara de perro sin poder cerrar ningún acuerdo.

De ser una u otra posibilidad la estrategia socialista también deberá ser una u otra. Por el momento, la imagen de la investidura del Presidente del Gobierno en segunda votación por mayoría simple era expresiva de la situación y de la voluntad de los socialistas de marcar el terreno y los tiempos. Ningún compromiso inmediato, abiertos y flexibles a las posibilidades que se puedan dar.

Pese a la victoria y al aumento en el número de escaños, el GPS no tiene la mayoría absoluta para tirar adelante solo sus pretensiones. Incluso podríamos decir que lo tiene peor que la legislatura pasada por la mayor dificultad en conseguir aliados estables. Las fuerzas que votaron la investidura del Presidente del Gobierno en el 2004 han sufrido un fuerte batacazo: ERC, IU, ICV han bajado su representación y están inmersos en debates que impiden, hoy por hoy, saber si se puede contar con ellos, pese a que me parece que tanto ellos como los socialistas no son demasiado partidarios de repetir experiencias pasadas, seguramente por motivos diferentes.

Por otra parte, los grupos de CIU y del PNV presentan también problemas en el establecimiento de sus estrategias: ¿más o menos “soberanismo”? Parece que es esto lo que están discutiendo. Si más, más dificultades en Madrid. Si menos, quizás más dificultades en Barcelona y Vitoria. Ya les gustaría probablemente a algunos sectores socialistas cerrar pactos estables con ellos, entre otras cosas por la imagen de seriedad que tienen, aunque con contrapartidas evidentes a la hora de pasar el “cepillo”. Pero a nadie se le escapa la dificultad que comporta la existencia de los “tripartitos”, diferentes, que hay en los Gobierno autonómicos de Cataluña y el País Vasco.

Los ministros empiezan, lentamente, a comparecer ante las Comisiones correspondientes, por cierto las Comisiones Mixtas Congreso-Senado ni se han constituido todavía puesto que se está discutiendo su composición dadas las diferencias de correlaciones a ambas cámaras. Las sesiones de control de los miércoles por la tarde vendrán marcadas por algunos asuntos de actualidad. No hay todavía actividad legislativa. La sequía y la financiación autonómica perfilan el panorama actual, y pese a su alcance y recorrido, son temas que es quemarán pronto, vaya que han de estar terminados antes de la “rentrée” del septiembre.

Mataró, 16 de mayo.

Mi compañera Arantza.

Cada año tengo que hablar de REE (Red eléctrica española), la empresa que gestiona la red de distribución en alta de la electricidad en España. Hablé de ella en el 2006 a raíz de las puntas de consumo en el verano. En el 2007 por el apagón de Barcelona. Ahora debo hacerlo por la incorporación a su consejo de administración como consejera dominical de mi compañera Arantza Mendizábal Gorostiaga.

Cuando me incorporé al cargo de Diputado en Cortes me asignaran el trabajo de portavoz del GPS en la Comisión de Industria. Éramos dos, Arantza que llevaba los temas de industria y energía y yo que llevaba los de turismo y comercio. Era aquella división tan “madrileña” de la industria para los vascos (y las vascas, como era el caso) y el comercio para los catalanes.

Arantza, electa por Vizcaya, tenía ya un largo recorrido parlamentario (esta hubiera sido su sexta legislatura), había sido incluso miembro de la dirección del GPS durante un mandato. Al inicio, por una enfermedad que sufrió me lo tuve que hacer a solas, pero cuando se recuperó asumió con autoridad sus temas. Fue una dicha tener a mi lado y trabajar com una persona con experiencia que, además, era colega con muchos más conocimientos, puesto que es Doctora en económicas y catedrática en la universidad del País Vasco y añoré el trabajo cuando me trasladaron a otras ocupaciones. Por edad y trayectoria política continuábamos compartiendo reflexiones, comentarios, desazones, ilusiones y vivencias.

Ahora volvía a ser la portavoz del GPS en temas de industria y energía y aunque no es incompatible ser consejera de una empresa con el cargo de Diputada ella renuncia al escaño por una cuestión de ética y estética que la honra. Esta empresa que cotiza en Bolsa, y es una de las 35 del IBEX, tiene una participación en su accionariado del Estado a través de la SEPI. Como se puede comprender su actividad es crucial para el funcionamiento no sólo de la economía sino del conjunto de nuestra vida cotidiana. Arantza aportará sus conocimientos académicos y políticos sobre el tema, su firmeza vasca y su recorrido vital, por lo que puedo decir en confianza que lo hará bien.

No por esto dejará la política puesto que continuará siendo miembro de la comisión ejecutiva del PSE ayudando a conseguir su ilusión, que también es la nuestra, de que Patxi López llegue a lehendakari del Gobierno de Euskadi.

Gracias, Arantza, por el trozo de camino que hemos recorrido juntos. Espero que tengamos oportunidades de reencontrarnos muchas veces (al menos para compartir unos “pintxos” a tu tierra). Permíteme que te deje una de mis “postales” y una de aquellas reflexiones de altri que cojo al vuelo. Un abrazo.
Sandro Botticelli

“Enseñar a vivir sin certidumbres y aun así no quedarse paralizado por las dudas es tal vez lo más importante que puede hacer aún la filosofia en esta época por aquellos que la estudian.”

Bertrand Russell.

Mataró, 24 de mayo.

25 mayo, 2008

Decepción. Montoro.

Primera comparecencia de la legislatura del Vicepresidente Solbes. Se trataba de explicar la situación económica y el recientemente ratificado Decreto-Ley de medidas económicas. Esto segundo ya no tenía sentido dado que se hizo el debate del mismo la semana pasada en el Pleno y por lo tanto era reiterativo. Si que tenía sentido una más larga exposición sobre la visión que tiene el Gobierno, y su responsable en este tema, de la situación económica.

Dos cosas nada desconocidas: El impacto de la crisis financiera internacional sobre la economía real que hay que seguir con atención, puesto que parece que es mayor y va más rápida de lo que se pensaba, y la inflexión al alza del precio del petróleo y de los alimentos. Nuestra apertura económica nos hace más vulnerables y hay que añadir la crisis del sector de la construcción residencial. Las consecuencias son las esperadas y previsibles, especialmente en materia de crecimiento del paro y de reducción del crecimiento.

Pero también hace falta volver a decir que estamos preparados para lo que nos viene, superávit y bajo endeudamiento públicos, a menos que haya un colapso mundial (si cae el cielo, todos estamos al debajo de él). Hay que continuar insistiendo en las políticas destinadas a buscar un patrón productivo de más valor añadido, de aquí la importancia de la I+D+i, y de la inversión en capital humano y en infraestructuras. Deberemos adaptar la Directiva europea de Servicios, y será muy importante puesto que este sector representa el 67% de nuestro PIB y tendremos que continuar mejorando la supervisión de la actividad financiera.

En resumen, no demasiadas cosas nuevas de las que se han venido haciendo y anunciando últimamente. Por si acaso el acento en que no se ayudará al sector de la construcción que debe volver por si mismo a la normalidad después de los tiempos de desmadre.

El debate que hicieron los grupos parlamentarios de esta explicación no aportó demasiados elementos interesantes. Encontré flojas las intervenciones de Sánchez (CiU) y Herrera (ICV) que se quedaron en aspectos puntuales, el cumplimiento de la revisión de la financiación autonómica y las inversiones en ferrocarriles, importantes sin duda, pero demasiados parciales para lo que se estaba debatiendo. Si que me gustó las maneras del nuevo portavoz d’ERC, Joan Ridao, aunque por comparación con sus predecesores no era demasiados difícil.

Para mí la intervención que hizo el portavoz popular, Cristóbal Montoro, representó una decepción. Él es catedrático, había sido Ministro de Hacienda en los Gobiernos de Aznar, ahora volvía a la Cámara después de ser eurodiputado estos últimos cuatro años, tenía buena prensa en los medios locales madrileños, y su primera intervención a la tribuna la semana pasada apuntaba otro tono respeto al que nos había acostumbrado Martínez Pujalte, por ejemplo. Pero centró su intervención, y lo repitió en la réplica, en que ahora la economía española en manos de los socialistas estaba igual que como la habían dejado en el 1996 cuando entraron ellos.

¡Sorprendente! ¡No han pasado cosas en la economía en estos doce años! Por citar algunas: la moneda única y la pérdida de la política monetaria, las políticas de estabilidad presupuestaría y el éxito que hemos tenido con gobiernos de ellos y nuestros, las variaciones de los precios a niveles mundiales que se están viendo estos días, la emergencia de los países BRIC’s con todo su potencial humano, el fenómeno de la inmigración y el incremento de la población activa española, la extensión de la sociedad de la información y las nuevas tecnologías,... ¡Todo esto no estaba en el año 1996!

Hablar de la economía española comparando los datos de ahora con los equivalentes de hace doce años no tiene ningún sentido. Los parámetros son completamente diferentes. Ni las causas de lo que pasa, ni las consecuencias son las mismas. Respecto a estas últimas podemos pensar que son parecida pero los mecanismos posibles y disponibles no tienen nada a ver con los que había entonces.

Supongo que es difícil plantear políticas económicas alternativas, especialmente si no se quieren enseñar las cartas de verdad (“decretazos” por ejemplo, o liberalizaciones y des regulaciones a todo trapo), pero es que no dijo ni propuso una medida nueva o diferente. Se quedó en la crítica que se puede hacer a la barra de un bar tomando una cerveza. Lástima, quizás eran las expectativas y a mí me decepcionó.

Mataró, 10 de mayo.

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Leído a la prensa:

“Obama ha tratado de explicar sus palabras recordando que las clases medias americanas, pauperizadas, tienen razones para sentirse amargas. Pero en política, frente al trueno mediático irracional, quien tiene que explicarse, pierde.”

Josep Borrell: “
Pero, ¿qué dijo Obama?”. El Siglo, 5-11-de mayo de 2008 .

El precio del desmadre: Consumidores, propietarios y promotores, bancos y cajas,...*

*(artículo para Capgros.com)

Hemos de aceptar que lo que ha pasado en los últimos años en España y en otros países de nuestro entorno inmediato (ya que no hemos sido los únicos) con el tema de la propiedad inmobiliaria ha sido un gran desmadre. Me gustaría pensar que esto ya es pasado, pero no tengo la certeza de ello.

Un conjunto de factores se juntaron para que esto fuera así. Todos ellos muy conocidos y explicados. Por el lado de la demanda: nuevas condiciones sociales (estructuras familiares, inmigración, ocio y estilo de vida...) y económicas (disponibilidades de renta y riqueza, tipo de interés, nuevas condiciones hipotecarias,...). Por el lado de la oferta: extensas (parecían) posibilidades de negocio y amplias posibilidades de suelos desocupados, abandonados, amortizados y /o reciclables.

Este panorama comportó que una gran mayoría de la población se pensara que era rica en patrimonio (la propiedad urbana está muy repartida) y se lanzara a una desenfrenada espiral que ha comportado un ciclo inmobiliario de una intensidad y duración como no se había conocido en muchos años. La llave no era la construcción sino la disponibilidad de suelo. Quien tenía alguna propiedad, por adquisición antigua o por herencia, se encontró de pronto sentado sobre un cofre lleno de monedas de oro que, además, día que pasaba se incrementaba. Quienes la no tenían vieron posibilidades de enriquecimiento a través de esta parcela (nunca tanto bien dicho) de actividad y se lanzaron a participar en ella, apalancándose si era preciso, yendo al crédito que era muy barato en comparación con las ganancias que se podían esperar (¿de qué sino todas estas nuevas empresas y “fortunas” que nos restregaban, día si día también, por la cara?).

Los fenómenos especulativos son bien conocidos en la historia económica. Y llega un momento que se acaban (las burbujas se pinchan), y entonces...: “tonto el último”. Aquellos que se les queda a las manos el activo sobrevalorado se dan cuenta que como su valor es el que quieran darle otros y no el ellos que pretenden que tiene, pues que vale menos de lo que se pensaban, realmente, puesto que no hay nadie que quiera dárselo. Y han de asumir las pérdidas.

Pero la actividad del sector inmobiliario comporta ocupación de trabajadores (¡mira que hemos llegado de colocar inmigrantes en ella!) y actividad económica (algún punto porcentual del crecimiento del PIB) y ahora todo son lamentos para intentar que no se corte el chorro de la teta y que algunos no tengan que asumir las consecuencias de la situación que ellos mismos provocaron. Y en medio del “triunfo” de la economía de mercado se afanan para que la administración pública se haga cargo del resultado del desbarajuste. Que si el enfriamiento del conjunto de la actividad, que si los peligros sociales de la situación de los inmigrantes, que si las expectativas de ingresos de las propias administraciones,... ¡Hay que ayudar al sector! Bien, lo que quieren decir en realidad es que no quieren asumir pérdidas. Quieren una economía de mercado solo con ganancias.

Pero las ganancias de unos siempre son pérdidas para otros. Ha habido durante todos estos años de desmadre una transferencia de renta y riqueza hacia los detentadores de suelo y todo lo que ha girado a su alrededor: promotores, intermediarios, comisionistas. Los que necesitaban este tipo de bienes, especialmente los que sólo tienen para vender su trabajo, debían hacer lo imposible para pagar lo que les pedían por el “derecho” a la vivienda, e incluso algunos se han puesto la soga al cuello más allá de lo que podían.

Al final del trayecto, ¿qué hay que hacer? Desde el New Deal y Keynes sabemos la respuesta a las situaciones de recesión. Pero esta no puede ser ilimitada. La colectividad ha de ayudar a las situaciones más extremas y debe velar para que el conjunto de la economía no se vaya a pique. Pero hasta un cierto punto. Hace falta atender las necesidades de vivienda más lacerantes, de los más necesitados, pero esto no pasa por las segundas residencias de recreo. Hay que mantener la confianza en el sistema financiero, pero algunos de sus gestores no se pueden ir “de rositas” sin asumir parte de su irresponsable responsabilidad. Hay que asegurar la existencia de un sector inmobiliario, pero hace falta podarlo profundamente de especuladores y de aprovechados. Es necesario que las administraciones públicas se adecuen a la nueva situación afinando las prioridades, repensando “alegrías”, y siendo más eficientes.

Es necesario, en fin, asumir que alguien deberá perder, perder activos, posesiones, perspectivas y, incluso en algunos casos, “carros y carretas”. No puede ser que después de haber tenido durante tanto de tiempo los beneficios del “libre mercado” ahora no se quieran asumir también las pérdidas.

Mataró, 2 de mayo.